
Paçoca, coco, chía, pistacho y granola de chocolate: pequeñas decisiones con un impacto enorme en textura y sabor.
El topping no es decoración: es la mitad de la experiencia. La paçoca aporta ese toque brasileño de cacahuete que engancha desde la primera cucharada.
El coco suma aroma y la chía cambia la textura: absorbe humedad y hace el bowl más denso y saciante.
Nuestro consejo: elige un crujiente, un cremoso y una fruta ácida. Con esa fórmula, cualquier combinación funciona.